Cuanto crecemos, tendemos a dejar nuestros hobbies atrás, mientras el tiempo pasa, no solo abandonamos lo que hacíamos con todo nuestro corazón, inevitablemente dejamos atrás nuestros juguetes de la infancia, nuestros pasatiempos y todo lo que significaron para ti.
Con el tiempo, la edad te va quitando el tiempo, la vida, la jovialidad se te escapa de las manos y terminas perdiendo de a poquitos lo que tanto te gustaba. El tiempo y la edad te obligan a guardar tus juguetes, tus Legos que durante tanto tiempo fueron tus compañeros, a los cuales armaste y desarmaste, que te hicieron castillos donde fuiste el rey. Tus juegos de video deberían ser guardados en cajas embaladas y quedarse sepultados por un tiempo. Tus cartas de juegos intercambiables hay que guardarlas todas en un folder, oculta entre tus ropas de invierno, junto a arañas y polvo. Tus figuras de acción también deben estar metidas en un caja, olvidadas justo debajo de la ropa que ya no te pones.

Pero hay otra opción. ¿Realmente tienes que desligarte de tus juguetes? Tengo 20 años y sigo jugando con mis videojuegos, disfrutándolos como si aun tuviera diez años, comprando nuevos y bajando mas, incrementando mi colección. Mis figuras de acción han sido modelos para fotografía, para interpretar, utilizándolos como modelo para diversas poses. Mis legos han sido mis mejores compañeros cuando quiero maquetar algo, armar una estructura, para un diseño, para una foto, para calcular planos y mejorar ángulos. Yo no me desligue de mi niñez, adoro lo que hago tanto como adoro mis juguetes, porque me hacen ser lo que soy, un chico idealista y algo apegado a su niñez.
Nunca termines de combinar lo que te hacer lo que realmente te gusta.
No pierdas lo que te hace especial.
Y es que cuando creces cambias de juguetes, pasas de jugar con muñequitos a coleccionar aparatos, laptops, Ipod’s, Iphone, entre otras cosas que no son sino juguetes nuevos, que son la forma más rápida de regresar a la niñez sin parecer un infante. Sin embargo, no todos los “adultos” abandonan su niñez, ni sus juguetes. Artistas plásticos utilizan legos, y diversos juguetes para el arte. ¿Por qué dejar lo que te gusta solo porque creces? ¿Por qué matar una parte de ti mientras el tiempo avanza? Disfruta tu vida, disfruta tus juegos, sin importan cuanto crezcas, porque si no disfrutas el arte de ser tu mismo, al final termina aburriéndote. Puedes hacer lo que quieras, jugar, gritar, saltar, bailar, hacer lo que sea, no hay límites para lo que te gusta, mientras sepas coordinar tu vida con tus actividades. El mundo artístico es libre, las comunicaciones también, no hay límite para la creatividad ni para como utilices todo lo que te rodea.
Personalmente, lo primero que pienso hacer cuando tenga un hijo, será comprarle una de esas consolas portátiles que tanto me gusta, para poder jugar con el, para compartir mi pasatiempo con sus pasatiempos. Le comprare también sus legos, pero probablemente no le termine de donar todos los míos, porque algunas cosas deben pasar de generación en generación, pero no estoy seguro, que incluso cuando yo sea padre terminare de dejar esa niñez que me caracteriza, y que me hace ser tanto como soy.










0 comentarios:
Publicar un comentario