¿Saben lo difícil que puede ser cambiar de hábitat? Pasar de las travesuras y tareas del colegio a hacer estudios superiores es una cosa de locos. Es dejar lo que sentiste siempre fue tuyo y lanzarte a un mundo que no conoces, del cual no sabes que esperar
Pero tengo que confesar que este instituto me la puso fácil, la verdad esperaba que fuera un infierno. Cada uno de los profesores tiene una personalidad inconfundible, tiene una gracia, un carisma o un encanto especial, todos son diferentes y a su manera son fáciles de querer. Algo en lo que muchos chicos me van a contradecir seguramente.
Mi nombre es Claudia, tengo 17 años y estudio comunicaciones. Y como toda adolescente aparte de pasar de pasar por esos odiosos cambios emocionales, también tengo que pasar por esos cambios de hábitat lo cual es simplemente fatal.
Se que varios al leer esto van a pensar que soy una exagerada pero es la verdad, bueno por lo menos la mía y estoy segura que por lo menos la de unos cuantos y cuantas más. ¿Acaso no todos se han sentido los más raros del universo?
Aparte uno a lo 17 años ya se la quiere dar del muy maduro, quiere hacer de todo, quiere tomar el mundo entre sus manos y explotarlos, tenerlo para sí mismo y no compartirlo con nadie más. Desde trabajar hasta comenzar a vivir solo, liberarse de la opinión de los demás, de lo que dicen tus padres y tus familiares a los que no quieres ver nunca más.
Lo digo por experiencia propia porque me siento así, hoy y todos los días pienso en independizarme cada vez un poquito más.
Con el poco tiempo que llevo estudiando en Isil me e dado cuenta que se han formado grupos muy bonitos, grupos con gente muy diferente, interesante, algunos grupos son más unidos que otros, pero todos los grupos se apoyan entre sí, incluyendo el mío obviamente
Me parece que ese ambiente de amistad que te transmite el instituto nos favorece a todos. No solo el hecho de sentir esa amistad con los profesores, a cercanía que hay con todas y cada una de las autoridades, sino también el que nos reúnan para casi todos los trabajos es muy bonito.
Porque hace que nos conozcamos ya sea de forma positiva o negativa, nos permite experimentar con diversas clases de persona, conocernos un poquito más, aprender a saber en quienes podemos confiar y en quienes no. Nos abre una ventana hacia dentro del instituto, para conocer cómo funciona por dentro, donde apoyarnos y en donde asegurarnos.
Sé que con el tiempo yo y mis amigos saldremos fuera del instituto y haremos el mundo nuestro. Por ahora nos basta con completar nuestros trabajos y ayudar en Magenta 21. Es más que suficiente para un grupo que recién empieza a dar sus pasos en el mundo real.
Y no podría estar más satisfecha de tener un grupo en el que se que puedo confiar.


Cambio de Habitat
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3 comentarios:
Fuerza Claudia!
sii!! ahi voy tratando de seguir para adelante!!!
pero debo de acptar que me encanta mi grupito!!:)jaja!!
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